domingo, 25 de noviembre de 2012

El cuento prometido: "La Pajarita de las Nieves"

"La Pajarita de las Nieves"
Versión mía del cuento tradicional contado por el abuelo Nicolás Ortega



Erase una vez, una Pajarita de las Nieves que iba andando tranquilamente, cerca de un río, cuando empezó a nevar.

Un Copo de Nieve cayó y le rompió la patita.

La Pajarita, toda enfadada, fue a ver a la Nieve y le preguntó:
-Nieve, ¿eres tan fuerte que, con uno de tus copos, me has roto la patita?
Y la Nieve le contestó:
-¡Más fuerte es el Sol, que me derrite!

Así que la Pajarita se fue volando hacia el Sol y, procurando no acercarse demasiado, le preguntó:
-Sol, ¿eres tan fuerte que derrites la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Sol le contestó:
-¡Más fuerte es la Nube, que me tapa!
.
Así que la Pajarita se fue volando hacia la Nube y le preguntó:
-Nube, ¿eres más fuerte que el Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y la Nube le contestó:
-¡Más fuerte es el Viento, que me arrastra!
.
Así que la Pajarita se fue hacia el Viento y le preguntó:
-Viento, ¿eres más fuerte que la Nube, la Nube que tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Viento le contestó con un soplido:
-¡Más fuerte es el Muro, que me para!

Así que la Pajarita se fue hacia el Muro y le preguntó:
-Muro, ¿eres más fuerte que el Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, que el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Muro contestó:
-¡Más fuerte es el Ratón, que me agujerea!

Así que la Pajarita se fue hacia el Ratón, que en ese mismo momento estaba intentando socavar un nuevo agujero en el Muro y le preguntó:
-Ratón, ¿eres más fuerte que el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Ratón contestó:
-¡Más fuerte es el Gato, que me caza!

Así que la Pajarita se fue hacia el Gato que, escondido tras un arbusto, estaba intentando pillar al Ratón desprevenido (algo que nuestra Pajarita evitó, por el momento) y le preguntó:
-Gato, ¿eres más fuerte que el Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Gato contestó, un poco molesto porque se le hubiese escapado el desayuno:
-¡Más fuerte es el Perro, que me persigue!

Así que la Pajarita se fue hacia el Perro, que estaba intentando echar una siestecita pues, acababa de comer y le preguntó:
-Perro, ¿eres más fuerte que el Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Perro contestó:
-¡Más fuerte es el Palo, que me pega!

Así que la Pajarita se fue hacia el Palo y le preguntó:
-Palo, ¿eres más fuerte que el Perro, el Perro que persigue al Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Palo contestó:
-¡Más fuerte es el Fuego, que me quema!

Así que la Pajarita se fue hacia el Fuego, presente en una hoguera cercana y le preguntó:
-Fuego, ¿eres más fuerte que el Palo, el Palo que pega al Perro, el Perro que persigue al Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Fuego le contestó, con aliento de llama:
-¡Más fuerte es el Agua, que me apaga!

Así que la Pajarita se fue hacia el Agua del río, donde todo este viaje había empezado y le preguntó:
-Agua, ¿eres más fuerte que el Fuego, el Fuego que quema a el Palo, el Palo que pega al Perro, el Perro que persigue al Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Agua le dijo:
-¡Más fuerte es el Buey, que me bebe!

Así que la Pajarita se fue hacia el Buey, que pacía rumiando en un prado cercano y le preguntó:
-Buey, ¿eres más fuerte que el Agua, el Agua que apaga al Fuego, el Fuego que quema a el Palo, el Palo que pega al Perro, el Perro que persigue al Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y el Buey le dijo, después de tragar la papilla en la que había convertido a las briznas de hierba masticada:
-¡Más fuerte es el Humano, que me domestica!

La Pajarita buscó, con más miedo que a ningún otro ser con los que había hablado hasta ahora, y vio a una chica qu,e con unos prismáticos, precisamente, la estaba mirando a ella:
-Humana, -le preguntó con un hilo de voz- ¿eres más fuerte que el Buey, el Buey que se bebe al Agua, el Agua que apaga al Fuego, el Fuego que quema a el Palo, el Palo que pega al Perro, el Perro que persigue al Gato, el Gato que caza al Ratón, el Ratón que agujera el Muro, el Muro que para al Viento, el Viento que arrastra la Nube, la Nube tapa al Sol, el Sol que derrite la Nieve que mi patita me rompió?
Y la Humana, con una sonrisa que tranquilizó a la Pajarita, le dijo:
-No sé si soy más fuerte que todos ellos, pero sí creo que más inteligente. Ven aquí que intentaré curarte la patita...

Y mientras le curaba le contó con voz dulce:
-Los humanos somos más inteligentes, qué duda cabe. Hasta hemos inventado un artilugio para ir a la Luna o una medicina que puede curar lo que antes era mortal... Pero hay alguien o algo que nos supera a todos con creces. Está muy triste de que, el ser más inteligente de la Tierra, se comporte de una forma tan tonta, destruyéndola. Es la Naturaleza, de la que todos formamos parte.

-Vete a verla y convéncela para que nos dé una oportunidad más. No todos los humanos nos comportamos como los dueños y señores del mundo, agotando sus recursos y destruyendo a sus herman@s. Y también puedes ir a contárselo a los niñ@s que son nuestra esperanza.

Así que desde entonces, la Pajarita de las Nieves, Engañapastors o Lavandera, se ha convertido en la mensajera de la Naturaleza. Así que, si cerca de algún río o un día en que la nieve haya cubierto el lugar donde vives, ves una de ellas caminando a saltitos con sus dos patitas y sus dos colores: negro y blanco, escucha atentamente porque, quizá te cuente este mismo cuento.

Y este cuento se ha acabado y por la chimenea ha volado.

***



3 comentarios:

Betsabé dijo...

Hola Pili! Me ha encantado tu cuento y me parece estar escuchando al "chache" Nicolás contarlo. Un beso fuerte para todos y en especial para ese abuelito tan querido por todos nosotros

amparito dijo...

Se lo digo hoy mismo a mi padre. Un beso grande a tod@s

la Viñu dijo...

Que buen regreso Ampa