domingo, 21 de marzo de 2010

Cuento: El gato, el ratón y su estrategia

Foto sacada de Gran Angular blog

Un gato sale por una grieta en la lápida del cementerio.



En la boca lleva un ratón con el corazón todavía palpitante.


Lo deja con delicadeza en el suelo.


El ratón no mueve ni un bigote.


Parecería muerto si no fuera por los brillos que su respiración produce en su pelaje.


El gato tampoco se mueve.


Espera aparentemente distraido pero sin perder ojo a su presa.


El combate de permanecer sin moverse se prolonga en segundos eternos.


El gato, aburrido con su propio juego, decide animar a su presa con ligero toque de las almohadillas de su pata delantera.


El ratoncillo da un brinco e inicia la carrera.


Es una carrera corta pues no tarda en darle alcance su sádico cazador.


Lo vuelve a dejar en el suelo para iniciar de nuevo el cruel juego.


El ratón tiene pocas posibilidades de huir pero lo seguirá intentando.


Ante las tres estrategias para enfrentarse a un peligro elige las dos primeras: quedarse quieto o huir.


La tercera está reservada para sus parientes de más tamaño: las ratas.


¿O podría él, un pequeño ratoncillo de campo, emplearla?


El gato recibe un mordisco en la almohadilla de la pata con la que pretendía iniciar el movimiento de su presa.


El ratón utiliza de nuevo la segundo estrategia y logra huir ante el desconcertado gato.




Y, en este cuento, el gato acaba lamiéndose la herida que le propinó el ratón que decidió cambiar de estrategia y enfrentarse y luchar contra su enemigo.




P.C.: Si alguien tiene a bien decirme como mejorar este cuento... no prometo hacerle caso pero quizá me ayude a mejorar y se lo agradeceré igual. Por ejemplo: la última frase del cuento, estilo moraleja, sobra ¿no?




P.C.= Post Cuento

4 comentarios:

Ventana indiscreta dijo...

Aludir al hambre, Amparito, tan sólo éso.
En la naturaleza el juego con tu presa corres el riesgo de la evasión.
Yo me hubiera comido el ratón.
Claro que Tom lleva jugando toda la vida con Jerry por no habérselo comido.
De todas formas, vaya sitio de donde salió el gato. ¡Menos mal que no distingue!

amparito dijo...

La imagén del gato saliendo de una lápida me vino al despertar y despúes seguí.
Si los gatos se dan el lujo de jugar con la comida es porque son muy buenos cazadores
¿o son buenos cazadores por entrenarse jugando?
Gracias Sofía

cristal00k dijo...

Las chicas son guerreras... jeje! (yo, a lo mío)
Besos!

P.D.: la palabra de verificación es "rattork" ¡ya ves!

amparito dijo...

Las palabras de verificación tienen su magia... ya lo he visto en multitud de ocasiones