Ayer, cuando vi que dejaba su posición habitual de estos días (en realidad una segunda puesta de huevos porque también tuvo una nueva visita de amante...) le dejé una dalia recién regada a su lado...
Pero la siguiente vez la miré estaba patas arriba.
Al final si que ha hecho como la mamá araña. No se ha separado de sus huevos. Pero la vida de las mariposas es más efímera. Pasan de arrastrarse a volar y eso se paga con la muerte temprana.



No hay comentarios:
Publicar un comentario